economia

El supremo desata la batalla fiscal: miles de padres recuperarán hasta 700 euros

El Tribunal Supremo ha levantado el veto a la compatibilidad entre el mínimo por descendiente y las anualidades por alimentos, desatando una cascada de posibles devoluciones de IRPF que podrían afectar a miles de familias divorciadas en España.

Una decisión que cambia el juego fiscal para padres con custodia compartida

Durante años, la Agencia Tributaria ha insistido en que estos dos beneficios, que reconocen la carga económica de tener hijos y la pensión alimenticia, eran incompatibles. Pero ahora, los magistrados del Alto Tribunal han dictaminado que existe “interés casacional objetivo para la formación de jurisprudencia” en esta cuestión, abriendo la puerta a que los padres con custodia compartida puedan aplicar ambos al mismo tiempo.

La situación se complica porque, hasta ahora, los Tribunales Superiores de Justicia habían empezado a suavizar la postura de Hacienda, admitiendo la compatibilidad en algunos casos. Esto generaba una profunda disparidad en la aplicación de la ley y, por tanto, una gran incertidumbre para los contribuyentes.

¿Qué significa exactamente?

¿Qué significa exactamente?

Para entender la magnitud del asunto, hay que analizar qué implica cada uno de estos beneficios. El mínimo por descendiente, que puede ascender hasta 4.500 euros anuales (complementado por las comunidades autónomas), se concede por tener hijos. Cada progenitor, en caso de custodia compartida, puede aplicarse el 50% de esta reducción.

Por otro lado, el régimen especial de las anualidades por alimentos permite tributar esta cantidad de forma separada de la renta, evitando que se aplique el tipo marginal más alto. Esta ventaja, especialmente relevante para rentas medias y altas, se ve ahora reforzada por la decisión del Supremo.

El coste real para hacienda

El coste real para hacienda

La resolución del Supremo podría suponer un impacto financiero considerable para la Administración. Los tribunales autonómicos, ya favorables a la compatibilidad, podrían iniciar una ola de reclamaciones, solicitando la devolución de más de 700 euros por ejercicios anteriores – los cuatro últimos años. Hacienda, por su parte, se ve obligada a revisar sus criterios y a, potencialmente, reconocer la legalidad de estas reclamaciones.

La cifra exacta del impacto es difícil de predecir, pero se estima que podría alcanzar los miles de millones de euros si se cumplen las expectativas de los afectados. Un alivio, sin duda, para muchas familias, especialmente en un contexto económico tan complicado.

Un precedente con consecuencias

Un precedente con consecuencias

La sentencia del Supremo no solo beneficia a los padres con custodia compartida, sino que establece un precedente que podría modificar la forma en que se aplica la normativa fiscal en materia de familia. Es una decisión que, sin duda, revoluciona el panorama fiscal y que, a largo plazo, podría generar una mayor armonización de la ley.