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Hacienda alza la liebre: préstamos familiares, ¿una nueva vía de fraude?

El aroma a pino navideño aún no se ha disipado y Hacienda ya está poniendo el ojo en las transferencias familiares. La donación para comprar vivienda, impulsada por padres a hijos, ha alcanzado niveles récord, y la Agencia Tributaria ha decidido contraatacar, enfocándose en los préstamos entre particulares y las donaciones no declaradas, una práctica que, según el organismo, podría ser utilizada para evadir impuestos.

El plan de control tributario: mayor escrutinio a las transacciones entre familiares

El Plan Anual de Control Tributario y Aduanero de este año deja claro que Hacienda incrementará la supervisión de estas operaciones, especialmente a partir de 2026. No se trata solo de detectar los casos más obvios, sino de establecer una red de control que involucre a las comunidades autónomas, con quienes se compartirá información para regularizar donaciones no declaradas. La cifra habla por sí sola: la Agencia estima que podría estar perdiendo ingresos significativos debido a esta práctica.

Pero hay un detalle crucial: Hacienda no se fija solo en la intención declarada de las partes. Si un préstamo carece de contrato, calendario de devolución o movimientos bancarios que acrediten el reembolso, la Agencia Tributaria puede recalificar la operación como una donación, obligando al receptor a tributar por el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones. La tasa, como ya es de sobra conocido, varía según la comunidad autónoma y el grado de parentesco.

Lo que nadie cuenta es que muchas familias recurren a estos acuerdos informales, especialmente para facilitar la entrada en una vivienda. La formalización se presenta como la mejor defensa: un contrato privado, especificando importe, plazo, interés (incluso del 0%) y forma de pago, y su registro mediante el modelo 600, son los elementos clave para evitar sorpresas desagradables.

Más allá de los préstamos: hacienda extiende su lupa

Más allá de los préstamos: hacienda extiende su lupa

Este refuerzo de la vigilancia sobre los préstamos familiares es solo una pieza de un puzzle mucho más grande: una estrategia global de la Agencia Tributaria para detectar ingresos no declarados y movimientos de dinero que no cuadran con las declaraciones fiscales. Las comunidades autónomas podrán solicitar a Hacienda que compruebe los pagos del impuesto sobre Patrimonio y del Impuesto de Sucesiones y Donaciones, cruzando información sobre la titularidad de bienes y derechos. Además, se intensificará el control sobre otras operaciones complejas, como la constitución de rentas vitalicias, las fianzas de alquiler y las operaciones de disolución de sociedades.

Con el arsenal de herramientas de control ampliadas en los últimos años – cruce masivo de datos financieros, información bancaria y nuevas obligaciones de reporte –, Hacienda se propone, con una precisión quirúrgica, desmantelar cualquier intento de eludir el pago de impuestos. La red se cierra, y la transparencia se convierte en la mejor garantía para familias y particulares.

La Agencia Tributaria confirma, además, que los contribuyentes podrán recuperar hasta 500 euros del alquiler en la Renta 2026, una pequeña victoria en un panorama fiscal cada vez más complejo. Pero la advertencia está clara: la Hacienda de 2026 no tolerará la ambigüedad.