Jubilación sin cotizaciones: ayudas para amas de casa
La reforma laboral aprobada en 2012 y
que entró en vigor en 2013, ha modificado el sistema de jubilación en España y ha abierto la puerta a que los trabajadores, incluidas las amas de casa, puedan acceder a una pensión no contributiva al llegar a la edad de jubilación.
El reconocimiento del trabajo doméstico y de cuidados
El trabajo doméstico y de cuidados, tradicionalmente no reconocido como tal, se ha convertido en una actividad valiosa para el sistema de la Seguridad Social. Las amas de casa, en particular, pueden solicitar una pensión no contributiva de jubilación si cumplen ciertos requisitos.
Debido a que el trabajo en el hogar no genera cotizaciones, muchas mujeres, y también hombres, que han dedicado gran parte de sus vidas a tal labor no podían acceder a una pensión al cumplir 65 años, edad a partir de la cual se considera jubilación. Sin embargo, gracias a la reforma, ahora estas personas pueden recibir una cuantía anual de 8.803,20 euros en 2026, lo que supone una mejora significativa para su situación económica.