Justicia española indemniza abusos temporales: el tjue no es suficiente
La justicia española, finalmente, empieza a reconocer el daño causado a miles de funcionarios públicos víctimas del abuso de los contratos temporales. Un fallo reciente del Juzgado de lo Social número 4 de Badajoz ha concedido una indemnización de 16.000 euros a un trabajador temporal cesado, tras haber conseguido plaza de funcionario gracias a su perseverancia.
Un precedente que resuena en vigo y en el csic
Este primer caso, impulsado por la última sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) de abril, marca un punto de inflexión. La resolución del TJUE señalaba que las medidas adoptadas por España para combatir esta temporalidad abusiva eran, en su conjunto, ineficaces. La sentencia de Vigo, que recurrió directamente a la doctrina europea, confirma que la obtención de plaza fija, aunque significativa, no compensa adecuadamente la situación de abuso.
La investigadora del CSIC, reconocida como indefinida no fija, también ha obtenido una indemnización superior a 52.000 euros, tras un largo litigio. Ambos casos demuestran que las indemnizaciones actuales son insuficientes para reparar el perjuicio sufrido y, sobre todo, no disuaden la práctica de estas relaciones laborales precarias.

La ley 20/2021: un intento insuficiente
La Ley 20/2021, que busca reducir la temporalidad en el sector público, establece que la indemnización solo se otorgará a aquellos empleados que cesen por no superar el proceso selectivo. Sin embargo, la jurisprudencia del TJUE, como se evidencia en ambos fallos, desestima esta limitación, argumentando que la simple adjudicación de plaza no elimina el abuso.
Javier Arauz, abogado especializado en derecho laboral, advierte: “Los interinos en situación de abuso deben actuar con decisión y recurrir a la vía judicial. Este fallo es una oportunidad para reclamar lo que les corresponde.” La Junta de Extremadura, en el caso del trabajador de Badajoz, había rechazado la indemnización alegando que la adjudicación de plaza no suponía un cese en la relación laboral, una interpretación que la justicia ha desestimado.

Un sistema que no recompensa el esfuerzo
La realidad es que el sistema actual premia la suerte y no el mérito. Un trabajador que, tras años de esfuerzo y superación en un proceso selectivo, se ve abruptamente cesado por el simple hecho de que alguien más obtenga la plaza fija, no recibe una compensación justa. La reciente sentencia del TJUE, que considera que la Directiva europea es contraria a la jurisprudencia nacional, acentúa esta problemática. Se necesita un cambio radical, una reforma que valore la experiencia y el esfuerzo de los interinos, no los castigue por haber competido.
El cómputo de la experiencia como mérito en el proceso selectivo no es suficiente para paliar el abuso, porque se valora también a otros que no sufrieron abuso; la convocatoria de un proceso selectivo tampoco, cuando participan personas que no sufrieron tal abuso y además los que sufrieron el abuso pueden perder su empleo si no superan las pruebas correspondientes. Es hora de que la administración asuma su responsabilidad y ponga fin a esta práctica, que no solo perjudica a los trabajadores, sino que socava la calidad del servicio público.”