Oriente medio y la ia: la semana que podría cambiarlo todo
El mercado global se tambalea, presa del pánico provocado por la escalada de tensión en Oriente Medio, eclipsando cualquier dato económico o resultado empresarial. El S&P 500 y el Nasdaq han rebasado sus máximos históricos, un reflejo del nerviosismo tras la decisión de Irán de bloquear el Estrecho de Ormuz, un punto de acceso vital para el comercio mundial.
Una semana de transición y volatilidad
La semana que comienza, sin embargo, podría ser la más decisiva del año. El lunes, un día de transición, sin grandes eventos macroeconómicos, pero con la mirada fija en el estrecho, ese cuello de botella que amenaza con desestabilizar la Economía global. En Tokio, el Banco de Japón iniciará una reunión de dos días, un evento que, aunque no suele generar grandes movimientos, siempre se observa con atención.

Datos clave y resultados tecnológicos
El martes se presenta como un día crucial. El Índice de Confianza del Consumidor del Conference Board en EE.UU. será el foco de atención, tras las recientes señales de aumento en las expectativas de inflación. Y, por supuesto, el Banco de Japón dará a conocer sus decisiones de política monetaria. Pero lo realmente importante llegará el miércoles. El Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) de la Reserva Federal emitirá su comunicado y Jerome Powell, su presidente, dará una rueda de prensa. Los mercados, con una probabilidad abrumadora, ya han descontado la ausencia de cambios en las tasas de interés, pero la publicación de los resultados trimestrales de Microsoft, Alphabet, Meta y Amazon pondrá a prueba la narrativa de la inteligencia artificial. ¿La IA es realmente rentable, o es solo un espejismo de marketing? La respuesta, y el futuro del mercado, podrían depender de ello.

El estrecho de ormuz: el factor dominante
El jueves estará marcado por datos económicos clave: el Producto Interno Bruto (PIB) del primer trimestre, un indicador que, tras la revisión al alza del 0,5% en el trimestre anterior y la persistencia de los precios del crudo alrededor de los 100 dólares, revelará la verdadera fortaleza de la Economía estadounidense. Además, el PCE de marzo, el indicador preferido de la Fed, seguirá siendo un termómetro crucial. La combinación de un PIB débil y un PCE elevado podría presionar a la Reserva Federal para una respuesta más agresiva. Y, por último, el Índice de Costes de Empleo del Q1, un indicador que mide la presión salarial, completará la jornada. Tras el cierre del mercado, Apple publicará sus resultados, enfrentando interrogantes sobre el impacto de los aranceles en su cadena de suministro y sus ambiciosas inversiones en IA. La junta anual de accionistas de Berkshire Hathaway, el evento de Omaha que convierte a Warren Buffett en el termómetro de la Economía americana, se celebrará ese mismo día. En definitiva, entre el miércoles y el viernes, los datos macro y los resultados tecnológicos definirán el rumbo del segundo trimestre. El estrecho de Ormuz, y el petróleo que fluye a través de él, dictarán el ritmo. Y, como advierte Warren Buffett, la estabilidad del sistema bancario es la verdadera preocupación. La semana se cierra con las nóminas no agrícolas de EE.UU., un dato que revelará si el ritmo de creación de empleo de marzo se mantiene en un entorno de creciente incertidumbre. La Economía estadounidense ha creado 178.000 empleos en marzo, muy por encima de las expectativas, pero ¿podrá replicar ese éxito en abril? El petróleo, y el estrecho de Ormuz, son las verdaderas protagonistas. La semana termina con una advertencia: la estabilidad del sistema bancario es la prioridad máxima.