Reino unido endurece la entrada: eta obligatoria para visitantes
El Reino Unido aplica un nuevo sistema migratorio que exige una Autorización Electrónica de Viaje (ETA) para acceder al país. La medida, ya en vigor desde el 25 de febrero de 2026, implica un coste adicional para los ciudadanos españoles y otros visitantes que deseen ingresar en territorio británico por estancias inferiores a seis meses.

¿Cuánto cuesta y cómo solicitar la eta?
La ETA, vinculada al pasaporte del solicitante, no sustituye al visado, pero es obligatoria para turismo, visitas familiares, negocios o tránsitos. Ciudadanos británicos e irlandeses, así como aquellos con doble nacionalidad con pasaporte británico, están exentos. El trámite se realiza online a través de la aplicación UK ETA (disponible para Android e iOS) o en el portal GOV.UK. Se requiere información personal, datos del pasaporte, una fotografía digital reciente y responder preguntas sobre idoneidad y antecedentes. El coste actual es de 16 libras esterlinas (aproximadamente 18 euros), aunque el gobierno británico planea aumentarlo a 20 libras esterlinas (alrededor de 23 euros) en el futuro. La mayoría de las solicitudes son aprobadas en minutos, pero se recomienda tramitarla con al menos tres días de antelación.
La negativa a la solicitud no permite apelación; el único camino es solicitar un visado.
El gobierno británico justifica esta medida como una forma de reforzar el control migratorio, siguiendo el ejemplo de países como Estados Unidos y Australia. La ETA permite también actividades remuneradas para artistas, músicos y deportistas, con la posibilidad de permanecer hasta tres meses con un visado específico. Sin embargo, no otorga derecho a matrimonio o registro civil en el país, para lo cual se requiere un visado aparte.
Bélgica, por su parte, ha decidido suspender indefinidamente la prestación por desempleo, una decisión que contrasta con la política migratoria británica. La medida del Reino Unido, aunque genera inconvenientes, busca garantizar un control más riguroso de los visitantes antes de su llegada.
La cifra habla por sí sola: Se estima que más de 600 millones de turistas visitan el Reino Unido anualmente, y la nueva regulación afectará directamente a una parte significativa de ellos.
Las aerolíneas están obligadas a verificar la posesión de la ETA antes de permitir el embarque. El gobierno británico aconseja evitar intermediarios no oficiales para evitar posibles estafas. La implementación de la ETA es parte de un proceso migratorio en evolución tras el Brexit, y se espera que se amplíe en el futuro.
La nueva normativa, que entra en vigor sin excepciones, se suma a un contexto internacional donde muchos países buscan flexibilizar o endurecer sus políticas de inmigración. El Reino Unido apuesta por la digitalización como herramienta para gestionar los flujos migratorios.
La implementación de la ETA representa un cambio sustancial en los procedimientos de entrada al Reino Unido, un paso que, aunque genera inconvenientes para algunos viajeros, se presenta como una medida necesaria para modernizar el sistema migratorio.
El nuevo sistema migratorio británico no solo afecta a los turistas, sino que también impacta en profesionales, artistas y trabajadores temporales, quienes deberán adaptarse a los nuevos requisitos. La eficiencia del sistema y la rapidez en la aprobación de las solicitudes serán factores determinantes para la experiencia del viajero.
La medida, aunque genera críticas por su coste y complejidad, representa la consolidación de una política migratoria más controlada y digitalizada en el Reino Unido. La efectividad de la ETA para cumplir sus objetivos de seguridad y control migratorio se verá evaluada en los próximos años.