At&t acelera su juego espacial: más de un aliado en la búsqueda de cobertura universal
El gigante de las telecomunicaciones, at&t, no se anda con rodeos. Tras medio año de silenciosa contienda con T-Mobile, la compañía ha dado un giro, anunciando un ambicioso despliegue satelital en 2026. Un movimiento audaz que busca extender la conectividad a las zonas más remotas de Estados Unidos, desafiando la hegemonía de las redes terrestres.
Un estratega sin filtros: la visión de stankey
El CEO de at&t, John Stankey, ha dejado claro su apuesta: no se trata de una simple expansión, sino de una transformación radical. Su objetivo es ofrecer una ‘conectividad siempre activa’, sin la necesidad de cambiar los dispositivos de los usuarios, gracias a la capacidad de los smartphones modernos para comunicarse directamente con satélites de baja órbita (LEO).
Pero Stankey no contempla una estrategia limitada a una sola empresa. ‘Mi objetivo sería tener una sólida relación comercial a gran escala’, declaró recientemente, ‘y eso podría incluir más de un socio LEO’. La visión es clara: diversificar las alianzas estratégicas para maximizar el impacto de esta iniciativa.
AT&T ya colabora con Amazon para servicios empresariales en zonas de difícil acceso, pero el CEO no ve una oportunidad en acuerdos con MVNOs (Operadores Virtuales de Red) que, según su criterio, no impulsarán el crecimiento que la compañía necesita. El foco está en llenar vacíos de cobertura, no en competir directamente con su propia red móvil.

Ast spacemobile y la promesa de directo a dispositivo
La compañía está trabajando estrechamente con AST SpaceMobile, tras obtener la aprobación de la FCC para ofrecer servicios de telefonía celular desde el espacio utilizando espectro de baja banda. Este acuerdo, junto con la posible colaboración con SpaceX y Amazon, sugiere un panorama competitivo en desarrollo. SpaceX, con su asociación con EchoStar, y Amazon, con su lanzamiento previsto para 2028, representan desafíos crecientes para la estrategia de AT&T.
Sin embargo, la verdadera innovación reside en la capacidad de los smartphones actuales para conectarse a estos satélites sin necesidad de hardware adicional. Un factor que, según Stankey, hace que esta apuesta sea ‘natural’ para AT&T, permitiendo un acceso a internet sin precedentes, incluso en las zonas más aisladas. La compañía se posiciona como un líder en la democratización de la conectividad, sin importar la ubicación.
El despliegue inicial, programado para la primera mitad de 2026, marcará el inicio de una nueva era para la conectividad en Estados Unidos.