Airpods max 2: ¿una actualización sutil con un precio fijo de 579€?
Apple ha presentado sus nuevos AirPods Max 2, la primera revisión importante de los auriculares de diadema premium que lanzó en 2020. La compañía opta por una estrategia de evolución discreta, manteniendo el precio de 579 euros, idéntico a su predecesor. La pregunta ahora es si las mejoras justifican la inversión.
Más inteligencia artificial, pero ¿cambios sustanciales?
Las especificaciones técnicas no revelan saltos radicales. El nuevo modelo incorpora el chip H2, el mismo que impulsa los AirPods Pro 3, lo que permite la implementación de funciones de inteligencia artificial como la detección de conversación, el aislamiento de voz y el volumen personalizado. La cancelación activa de ruido (ANC) promete ser un 1,5 veces más potente que la generación anterior, y finalmente, se añade la traducción en tiempo real, una característica que faltaba en la primera versión.
Pero hay un detalle: a pesar de las mejoras en el software, el diseño sigue siendo prácticamente el mismo. Los AirPods Max 2 se presentan en los mismos colores que sus competidores directos, como los Sony WH-1000XM6 o los Bose QuietComfort Ultra 2, ofreciendo una estética familiar. El peso, de 134,5 gramos, y las dimensiones de la funda Smart Case, también se mantienen inalterados.

Audio de alta fidelidad y autonomía similar
El audio de los AirPods Max 2 es de alta fidelidad, con latencia ultra baja a través de conexión USB-C. Además, la compañía ha añadido audio adaptativo y modo de sonido ambiente. La autonomía con ANC activado se sitúa en las 20 horas, una cifra comparable a la de los modelos anteriores. La diferencia, se encuentra en la capacidad de los nuevos auriculares para adaptarse al entorno gracias a la potencia de la IA incorporada.
La competencia en el segmento de auriculares premium es feroz. Sony y Bose ofrecen alternativas sólidas con características similares. Apple apuesta por la integración con su ecosistema y la promesa de una experiencia auditiva más inteligente. La decisión, como siempre, recae en el consumidor.
La cifra habla por sí sola: Apple ha optado por una actualización que prioriza la inteligencia artificial sobre la innovación estética. Una apuesta arriesgada, dado el ritmo frenético de la tecnología.