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Anthropic se enfrenta al pentágono: 'defendemos los valores de ee.uu.'

El CEO de Anthropic, Dario Amodei, ha puesto en tela de juicio los términos impuestos por el Departamento de Defensa a su modelo de inteligencia artificial, Claude. La compañía se niega a ceder ante las exigencias del Pentágono, argumentando que ello implicaría una violación de sus principios fundamentales y de la Primera Enmienda.

Anthropic: libertad de expresión frente a la seguridad nacional

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Amodei, en una entrevista con CBS News, afirmó que su empresa estaba ejerciendo su derecho a disentir con el gobierno, calificándolo como un acto profundamente arraigado en la tradición estadounidense. “Disentir con el gobierno es lo más estadounidense del mundo”, declaró. La negativa de Anthropic se centra en la imposibilidad de utilizar su Tecnología para vigilancia masiva y armas autónomas, líneas rojas que la empresa se niega a cruzar.

El Departamento de Defensa, bajo la administración de Donald Trump, ha respondido con contundencia. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, incluso calificó a Anthropic como un “riesgo para la seguridad nacional” y amenazó con incluir a la compañía en una lista negra, impidiendo futuras contrataciones por parte del ejército. Trump, por su parte, ordenó a todas las agencias federales dejar de usar productos de Anthropic, tildando a la empresa de “radical de izquierda”.

La situación se complica aún más con el hecho de que OpenAI, competidor directo de Anthropic, sí ha llegado a un acuerdo con el Departamento de Defensa. Sam Altman, CEO de OpenAI, anunció la asociación a última hora del viernes, lo que intensifica la presión sobre Anthropic.

Amodei admitió no haber recibido una comunicación formal del Departamento de Defensa, limitándose a conocer los ataques a través de redes sociales. “Cuando recibamos alguna acción formal, la analizaremos, la entenderemos y la impugnaremos en los tribunales”, prometió. A pesar de la tensión, Anthropic mantiene la puerta abierta a una futura colaboración, siempre y cuando se respeten sus principios. La respuesta de la empresa pone de manifiesto un debate en curso sobre el papel de la inteligencia artificial en la sociedad y los límites de la regulación gubernamental.