Ciberataque a la comisión europea: 350 gb filtrados, amenaza de divulgación
La Comisión Europea confirma un ciberataque masivo que ha comprometido su infraestructura en la nube, con la sustracción de hasta 350 GB de datos. La información, proveniente de los sitios web europeos que conforman Europa.eu, podría incluir datos de empleados y bases de datos.

El ataque, detectado el 24 de marzo, podría afectar a servicios esenciales
El ciberdelincuente, que se hace llamar responsable del ataque, ha compartido capturas de pantalla como prueba de acceso no autorizado a servidores de correo electrónico y a información personal de empleados. La Comisión Europea ha notificado el incidente a las entidades sindicales correspondientes, aunque sus sistemas internos no se vieron afectados.
La magnitud de la filtración es alarmante. 350 GB de información sustraída, una cifra que pone de manifiesto la vulnerabilidad de las instituciones democráticas ante los ataques cibernéticos.
Aunque la Comisión no ha revelado el método exacto empleado por el atacante, la sustracción de datos de Europa.eu, la principal puerta de entrada a sus servicios, representa un riesgo considerable para la privacidad y la seguridad de los usuarios.
La respuesta de la Comisión se centra ahora en la investigación exhaustiva del alcance total del incidente y en el fortalecimiento de sus medidas de ciberseguridad. Se espera que los resultados de esta investigación sirvan para impulsar la implementación de normativas como el Reglamento de Ciberseguridad y la Directiva NIS2.
La amenaza de filtración de los datos robados añade una capa de complejidad a la situación. El atacante no exige rescate, pero su intención de exponer información confidencial subraya la gravedad del ataque y la necesidad de una mayor coordinación a nivel europeo en materia de ciberdefensa. La reciente aprobación de la Ley de Cibersolidaridad es un paso en la dirección correcta, pero la batalla contra los ciberdelincuentes es continua.
La Comisión Europea no se pronuncia sobre la posible repercusión en los servicios públicos, pero la confianza en la seguridad de la información de las instituciones europeas se ha visto seriamente erosionada.