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Claude, el rival de chatgpt, sufre un colapso global

Usuarios de todo el mundo se encontraron este martes con la imposibilidad de acceder a Claude AI y a su versión para código, Claude Code. La interrupción, que afectó tanto a ordenadores como a dispositivos móviles, puso en jaque a una de las inteligencias artificiales que más rápido ha ganado terreno en el competitivo ecosistema de la IA generativa.

Un fallo que se prolongó por casi dos horas

Un fallo que se prolongó por casi dos horas

Anthropic, la empresa detrás de Claude, reconoció rápidamente el problema a través de su panel de estado, alertando sobre un “aumento de errores” que impedía el inicio de sesión, el uso de la función de voz y la finalización de conversaciones. La cifra habla por sí sola: miles de usuarios reportaron fallos en DownDetector, un rastreador de interrupciones de terceros. El proceso de solución se extendió durante casi noventa minutos, un lapso que evidenció la fragilidad de estos sistemas, a pesar de la promesa de estabilidad que suelen ofrecer.

Finalmente, Anthropic anunció que había “aplicado una solución” y que los índices de éxito habían vuelto a la normalidad. Sin embargo, la compañía ha insistido en que seguirá “supervisando atentamente” para evitar nuevas incidencias. Este no es un incidente aislado. Las últimas semanas han estado marcadas por problemas intermitentes en el servicio, lo que plantea interrogantes sobre la escalabilidad de la infraestructura de Anthropic.

Pero hay un detalle que añade dramatismo a la situación. El interés por Claude ha explotado en las últimas semanas, llegando a superar brevemente a ChatGPT en descargas en la App Store de Apple a principios de marzo. Un pico de demanda que, presumiblemente, contribuyó a la saturación del sistema y a la consiguiente caída. La competencia entre estas dos inteligencias artificiales es feroz, y cada fallo otorga una ventaja a la otra.

Lo que nadie cuenta es la presión a la que se ven sometidas estas empresas. Lanzar un producto con estas características implica una inversión enorme, tanto en talento como en recursos, y el margen de error es mínimo. La confianza del usuario es un activo invaluable, y una interrupción como esta puede erosionarla rápidamente. La velocidad con la que Anthropic logró resolver el problema es, sin duda, un indicativo de su capacidad de respuesta, pero el incidente deja claro que la era de la IA generativa está lejos de ser perfecta.

Ahora, la pregunta que queda en el aire es si esta serie de fallos afectará a largo plazo a la trayectoria de Claude y a su capacidad para competir con ChatGPT. Una cosa es segura: la batalla por el dominio de la inteligencia artificial está lejos de terminar.

n,n