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Hitachi convierte barcos desechados en centros de datos flotantes

La necesidad de infraestructura para la inteligencia artificial está impulsando soluciones insólitas. Hitachi, en una jugada audaz, está transformando barcos de carga retirados en centros de datos flotantes, una estrategia que podría redefinir la forma en que se despliega la potencia computacional.

Un plan audaz para escalar la ia

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Mientras que gigantes tecnológicos como Microsoft, Google y Amazon invierten sumas astronómicas en la construcción de centros de datos terrestres, Hitachi ha optado por una vía diferente, aprovechando activos subutilizados. La compañía se ha aliado con Mitsui O.S.K. Lines (MOL), una de las mayores navieras de Japón, para convertir barcos de carga obsoletos en nodos de procesamiento de datos de última generación. La clave está en la economía: un buque de transporte de coches, por ejemplo, ofrece 54.000 metros cuadrados de espacio, superando a los centros de datos más grandes de Japón.

El proyecto no es una mera curiosidad. MOL aportará barcos que ya estaban destinados al desguace, evitando costes de adquisición significativos. Hitachi, por su parte, se encargará de la instalación de la infraestructura necesaria, incluyendo sistemas de refrigeración basados en agua marina o fluvial, un ahorro considerable frente a las soluciones tradicionales. La ubicación flexible de estos centros de datos flotantes también permite adaptarse a la demanda, moviéndose a zonas con mayor necesidad de capacidad de procesamiento.

La cifra habla por sí sola: el coste de adquisición de un buque retirado es una fracción de lo que costaría adquirir un terreno comparable para construir un centro de datos en tierra, una diferencia que puede ser determinante para empresas que buscan expandir su capacidad computacional sin incurrir en gastos excesivos. Además, MOL, con su experiencia en la logística marítima, facilitará el acceso a puertos económicos y la gestión de los atraques, eliminando otros obstáculos financieros.

Aunque el proyecto se encuentra aún en fase de diseño, las expectativas son altas. Si todo sale según lo previsto, Hitachi y MOL podrían lanzar sus primeros centros de datos flotantes ya el próximo año, ofreciendo una alternativa viable y económica para satisfacer la creciente demanda de potencia de cálculo impulsada por la inteligencia artificial. La adaptación de estos buques, que antes transportaban automóviles, a servidores de última generación, es un ejemplo de cómo la innovación puede surgir de la reutilización y la colaboración estratégica.