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Israel observa con recelo el jabbar 150: el nuevo dron egipcio despierta preocupaciones

El espectro de una nueva amenaza se cierne sobre las fronteras israelíes. La intensificación de la vigilancia por parte de las fuerzas de seguridad israelíes sobre el sistema de drones egipcio, el Jabbar 150, ha desatado una ola de inquietud en Tel Aviv, mucho más allá de la mera curiosidad geopolítica.

Un avance operativo que no transcurre desapercibido

Aunque el prototipo fue presentado hace apenas seis meses, la velocidad con la que Egipto está desarrollando esta plataforma no deja lugar a dudas. Según Natziv Net, la verdadera preocupación radica en las capacidades reales del Jabbar 150, lejos de ser una simple demostración de intenciones.

Las especificaciones técnicas, desveladas por la prensa egipcia y corroboradas por fuentes israelíes, son alarmantes. Un alcance de hasta 1.500 kilómetros, una capacidad de carga de aproximadamente 50 kilogramos, capaz de transportar una ojiva de considerable tamaño, y una autonomía de vuelo que supera las nueve horas, unidos a una velocidad de 200 kilómetros por hora. Pero lo más inquietante es la precisión inherente al sistema: cámaras a bordo que permiten correcciones de rumbo en tiempo real, incluso en pleno vuelo, sin depender exclusivamente de la navegación satelital. Un salto cualitativo que redefine los parámetros de la guerra no convencional.

La escalada militar egipcia y la respuesta de israel

La escalada militar egipcia y la respuesta de israel

Egipto ya ha anunciado que el Jabbar 150 es el primer modelo de una familia de aeronaves no tripuladas que incluirá las versiones Jabbar 200 y Jabbar 250, lo que sugiere una estrategia de expansión a largo plazo. Las autoridades egipcias, defendidas por el general retirado Samir Farag, justifican su desarrollo como una medida necesaria para “defenderse”, mientras que Ahmed Fouad Anwar, miembro del Consejo Egipcio de Asuntos Exteriores, apunta a la constante militarización del país bajo el mandato de Abdel Fattah el-Sisi como el factor que genera incomodidad en Israel.

Pero la verdadera clave reside en el potencial de ataque que encierra esta tecnología. La capacidad de transportar una carga de 50 kilogramos abre la puerta a una amplia gama de opciones, desde el despliegue de drones de reconocimiento hasta la ejecución de ataques quirúrgicos. El hecho de que pueda operar a una distancia de 1.500 kilómetros y mantener su rumbo con una precisión milimétrica, gracias a sus cámaras, convierte al Jabbar 150 en una herramienta de disuasión y, potencialmente, de ataque, que desafía la seguridad del estado de Israel. Es un desafío que Tel Aviv no puede ignorar. Y lo hace con la máxima atención.