La generación z abraza la tecnología antigua como vía de escape
La generación más digitalmente nativa de la historia parece estar harta de la Tecnología. El auge de dispositivos retro como Walkman, teléfonos básicos y consolas de videojuego de hace décadas demuestra un fascinante abrazo a lo antiguo. Pero no por aparatos obsoletos, sino por aquellos que funcionan con cartuchos clásicos. ¿Qué responde este repudio a la Tecnología moderna? Según expertos y estudios, la generación Z se ha percatado de la sobrecarga y la fatiga causadas por el constante uso de móviles y redes sociales. La Tecnología antigua es una vía de escape, un proceso disfrutable que no requiere estímulos inmediatos.

La clave: la dopamina y los procesos lentos
La clave puede estar en la dopamina, el mensajero cerebral que actúa como sistema de motivación y anticipación de recompensa. Cuando se hace scroll en redes sociales o se recibe notificaciones, el cerebro recibe pequeñas recompensas rápidas. Pero este proceso, aunque placentero en el momento, puede generar dependencia, depresión o problemas de concentración a largo plazo.
La generación Z parece estar regulando sus estímulos para evitar estas consecuencias. Escuchar música en un Walkman o un reproductor mp3 es un proceso más lento y más disfrutable que usar Spotify o YouTube. Algo similar ocurre con las cámaras Polaroid, que obligan a ser selectivo y a valorar cada instantánea.
En tiempos de Tecnología excesivamente conectada, la generación Z está descubriendo que el proceso puede ser tan disfrutable como el fin. Y eso es fundamental.