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Láseres de alta potencia: la defensa contra drones se dispara en 2025

El Apollo, un sistema láser australiano de 100 kilovatios, ha pasado de ser una promesa experimental a una realidad operativa en 2025, redefiniendo la lucha contra los enjambres de drones. La noticia, de gran relevancia para la defensa europea, representa un cambio de paradigma en la respuesta a las amenazas aéreas emergentes.


El avance tecnológico que redefine la guerra

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Desarrollado por Electro Optic Systems, el sistema Apollo promete neutralizar hasta 20 drones por minuto con un coste operativo inferior a los 10 céntimos por disparo. Esta cifra contrasta drásticamente con los millones de dólares que cuestan los misiles tradicionales, un factor determinante en la capacidad de respuesta frente a la proliferación de drones de bajo coste.

Los recientes conflictos en Europa del Este han puesto de manifiesto la vulnerabilidad de las defensas aéreas convencionales ante los ataques masivos de drones. Los combates en Ucrania, por ejemplo, han visto el despliegue de más de 800 drones y señuelos por parte de Rusia, incluyendo modelos fabricados con materiales básicos como poliestireno y madera contrachapada, capaces de penetrar incluso el espacio aéreo de países de la OTAN.

Este escenario ha acelerado la inversión en armas de energía dirigida, incluyendo los sistemas láser, que ofrecen ventajas clave: bajo coste operacional, alta velocidad de respuesta y capacidad de múltiples objetivos. El sistema Apollo, que incluye entrenamiento, mantenimiento y componentes asociados, tiene un coste total de 83 millones de dólares, con una primera entrega programada para 2028. La comercialización se ve impulsada directamente por la experiencia de Ucrania y Gaza, donde las soluciones listas para el campo de batalla son más demandadas que nunca.

Pero la Tecnología no está exenta de limitaciones. La eficacia de los láseres se ve comprometida por las condiciones meteorológicas adversas y un alcance limitado, entre 1,6 y 4,8 kilómetros. Esto obliga a complementar los sistemas láser con otras estrategias de defensa aérea, sin reemplazarlas por completo. El Pentágono, por ejemplo, destina 1.000 millones de dólares anuales a la investigación en energías dirigidas. Israel ya despliega su propio sistema láser, el Iron Beam, previsto para 2025. Yuval Steinitz, presidente de Rafael, afirma que esta Tecnología transformará la guerra en las próximas décadas.

La capacidad de un misil de 30 centímetros y 500 gramos para neutralizar drones de manera económica es el nuevo desafío. España y otros países de la OTAN observan con atención esta evolución para adaptar sus estrategias de defensa. Más allá del sistema Apollo, la carrera por la defensa contra drones se intensifica, con innovaciones constantes y una presión presupuestaria creciente.

La cifra habla por sí sola: el coste de un sistema láser capaz de derribar 20 drones al minuto es, en comparación con los misiles, una fracción. La evolución de esta Tecnología no solo redefine la defensa aérea, sino que altera las dinámicas de conflicto en sí mismas. La guerra, como diría Sun Tzu, está a punto de experimentar una revolución silenciosa.