Nvidia ataca a intel y amd: vera, el chip que podría cambiar el juego
Jensen Huang ha lanzado una bomba. NVIDIA, hasta ahora reina indiscutible en la producción de GPUs, se atreve a desafiar el dominio de AMD e Intel en el mercado de procesadores. Y no lo hace con la diplomacia habitual, sino con un nuevo chip, Vera, que ya está sacudiendo los cimientos del sector.

El salto audaz de nvidia: diseñar desde cero
Durante años, NVIDIA ha dependido de los diseños ARM para sus CPUs. Ahora, con Vera, han optado por una estrategia radical: construir sus propios núcleos, bautizados internamente como Olympus. Un movimiento que, según los primeros datos, resulta sorprendentemente competitivo. Y es que, según filtraciones internas, Vera ya está superando a los chips x86 de Intel y AMD en pruebas de rendimiento.
Phoronix, trabajando directamente en las oficinas centrales de NVIDIA en California, ha realizado pruebas exhaustivas. El procesador Vera ha sido sometido a un riguroso examen: compilación de código, procesamiento de bases de datos, compresión de archivos y codificación de vídeo de alta definición. Los resultados, aunque preliminares, son inquietantes para los gigantes establecidos. La capacidad de NVIDIA para ofrecer un rendimiento comparable, incluso superior, en una primera generación, es una declaración de intenciones contundente.
Pero no todo es color de rosa. El consumo energético sigue siendo un factor crítico. Aunque NVIDIA afirma que Vera consume 450 vatios (sumando 50 adicionales de su memoria de última generación), analistas independientes deberán confirmar estos datos. La eficiencia energética es fundamental en los centros de datos de inteligencia artificial, donde los costes de electricidad y refrigeración son prohibitivos.
El análisis de Phoronix reveló que Vera destaca especialmente en tareas de gestión de servidores de bases de datos y entornos Java. A diferencia de los chips ARM tradicionales, que suelen depender de múltiples núcleos pequeños para distribuir la carga de trabajo, Vera ha roto esa tendencia. El chip ha demostrado ser capaz de superar a sus rivales en tareas que requieren un solo núcleo potente. Un cambio de paradigma que podría redefinir el futuro de los servidores.
Jensen Huang, CEO de Nvidia, no se anda con rodeos: