Orujazo en oriente próximo: las bolsas se tambalean entre trump y el terrorismo
Las bolsas de valores se enfrentan a un martes de vértigo, atrapadas entre la improbable promesa de un acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán y la brutalidad de los últimos ataques israelíes y estadounidenses en Larak. El mercado, con un nerviosismo palpable, lucha por definir su rumbo en un contexto geopolítico explosivo.

Un baile peligroso entre esperanza y amenaza
Donald Trump, en un inesperado giro, ha anunciado que Washington y Teherán están acercándose a un acuerdo de paz y a la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz, una noticia que, de confirmarse, podría aliviar las tensiones en la región. Sin embargo, la realidad es mucho más sombría: la zona sigue marcada por los devastadores bombardeos tras los ataques de Israel y Estados Unidos contra la isla de Larak, una crisis que amenaza con estrangular una de las principales arterias del comercio mundial de petróleo. La confusión es generalizada, y los operadores del mercado energético se encuentran en una situación de máxima incertidumbre.
El crudo reacciona con furia, impulsado por el temor a una interrupción del suministro. El West Texas Intermediate (WTI) se dispara un sólido 2%, hasta los 92,7 dólares por barril, mientras que el Brent también gana cerca de un 2% y regresa peligrosamente cerca de los 100 dólares. Esta volatilidad refleja la fragilidad de la situación y la falta de certezas sobre el futuro.
Link Gestión advierte que las expectativas de un acuerdo de paz y la reactivación del estrecho de Ormuz impulsaron ayer a los inversores a asumir riesgos, aunque la amenaza latente de nuevos ataques o interrupciones en la zona podría desencadenar una nueva oleada de precios energéticos y expectativas de inflación. La situación es tan delicada que, incluso en Europa, la cautela se ha instalado con fuerza.
El Euro Stoxx 50 cede un 0,62%, hasta los 6.099 puntos; el Cac 40 francés baja un 0,66%, el Dax alemán retrocede un 0,52% y el Ftse Mib italiano cae un 0,45%. Las economías europeas, expuestas a la volatilidad energética y al deterioro del contexto geopolítico, se muestran especialmente sensibles. El Ibex 35, por su parte, logra resistir mejor, avanzando un leve 0,07%, hasta los 18.401 puntos, mientras que el Ftse 100 británico suma un 0,67% y el Smi suizo gana un 0,65%, gracias al apoyo de valores defensivos y energéticos.
En Wall Street, los futuros estadounidenses apuntan a una apertura positiva tras el cierre del Memorial Day, con el Dow Jones y el S&P 500 subiendo un 0,53% y el Nasdaq 100 avanzando un 0,7%. Pero la realidad es que, tras el optimismo inicial, la sombra del conflicto sigue alargándose. Y es que, como puntualiza un analista de mercado, “esta es una danza peligrosa donde una sola chispa podría incendiar todo”.
En definitiva, este martes no es un día para celebraciones. Es un día para ser conscientes de la fragilidad del orden mundial y de la necesidad de encontrar soluciones diplomáticas cuanto antes. El precio del petróleo, y con él, la economía global, dependen de ello.