Samsung busca baterías de alta capacidad con tecnología de silicio-carbono
La eterna queja de los usuarios de teléfonos Samsung: la autonomía. A pesar de las mejoras en procesadores y pantallas, la duración de la batería sigue siendo un punto débil. Ahora, filtraciones internas sugieren que la compañía surcoreana está experimentando con baterías de silicio-carbono de hasta 18.000 mAh, una apuesta que podría revolucionar el sector.

¿La solución a la batería de los galaxy ultra está en el silicio?
El Galaxy S26 Ultra, lanzado recientemente, aunque con mejoras notables, aún ofrece una capacidad de 5.000 mAh, lo que resulta insuficiente para un dispositivo que se vende a partir de $1.300. Comparado con la competencia, como el OnePlus 15, que ofrece una batería de 7.300 mAh por la mitad de precio, la brecha es evidente. Samsung SDI, el proveedor de baterías de la empresa, está probando prototipos con capacidades que superan con creces lo que ofrece actualmente.
La tecnología de silicio-carbono promete una densidad energética superior, lo que significa que se podría obtener una mayor capacidad sin aumentar significativamente el tamaño del dispositivo. Sin embargo, el camino no está exento de obstáculos. Los primeros prototipos de 12.000 mAh y 18.000 mAh presentaron problemas de grosor, excediendo los límites de 9.3 mm y 12.3 mm respectivamente. Un modelo de 20.000 mAh incluso falló después de solo 960 ciclos de carga, un número bajo en comparación con las baterías de iones de litio convencionales, que suelen durar entre 500 y 1.000 ciclos.
Se cree que la clave para superar estos desafíos radica en el diseño de las celdas y las capas de interfaz térmica entre ellas. Los ingenieros de Samsung están reestructurando la disposición de las celdas para lograr el grosor deseado. La compañía aspira a que las baterías con tecnología Si/C puedan ofrecer al menos 1.500 ciclos de carga antes de perder el 80% de su capacidad. Esta mejora en la durabilidad sería un gran avance para la marca.
El proyecto de las baterías de silicio-carbono no es nuevo. Ya se están utilizando en algunos teléfonos chinos, pero Samsung ha sido cautelosa en su adopción. El fiasco del Galaxy Note 7, con sus baterías que se incendiaban, dejó una huella imborrable en la empresa, generando una cultura de pruebas exhaustivas antes de lanzar nuevos productos. La reciente filtración de un informe interno revela que Samsung está apostando de lleno por esta nueva tecnología, aunque con un ritmo de desarrollo que aún no está claro.
La competencia es feroz. Si Samsung logra implementar con éxito estas baterías, podría cambiar el juego en el mercado de smartphones. Ahora bien, la compañía deberá demostrar que la innovación no compromete la seguridad ni la fiabilidad, un aspecto que será crucial para recuperar la confianza de los consumidores. La promesa de una autonomía significativamente mayor podría ser el factor decisivo para muchos usuarios a la hora de elegir un nuevo teléfono.
La apuesta por el silicio-carbono no es solo una mejora incremental; representa un cambio de paradigma en el diseño de baterías. Y con la creciente demanda de dispositivos más potentes y con mayor duración, esta tecnología podría ser el futuro de los smartphones.