tecnologia

Spacex apunta al nasdaq: la mayor salida a bolsa de la historia en ciernes

Elon Musk considera una salida a bolsa para SpaceX en el Nasdaq, una operación que podría superar los 1.75 billones de dólares y convertir a la compañía en la sexta más valiosa de EE.UU. La ambición es incluirse rápidamente en el índice Nasdaq 100, un paso clave para atraer a inversores institucionales.

La valoración de spacex se acerca a los 1.75 billones de dólares

La valoración de spacex se acerca a los 1.75 billones de dólares

Según Reuters, cuatro fuentes familiarizadas con la estrategia de la empresa confirman el interés de SpaceX en este movimiento. La compañía, que actualmente contaba con una valoración superior a los 800.000 millones de dólares a finales de 2025, busca una valoración de alrededor de 1.75 billones para la salida a bolsa. Esta cifra la situaría por encima de empresas como Amazon o NVIDIA.

El Nasdaq 100, índice de referencia para inversores institucionales, podría agilizar la incorporación de SpaceX. El pasado mes, el índice propuso una nueva normativa que permitiría a empresas con una capitalización bursátil superior a las 40 principales del índice, una inclusión acelerada en menos de un mes.

La competencia no es mínima. La Bolsa de Nueva York también aspira a la cotización de SpaceX, aunque ninguna de las dos bolsas ha informado oficialmente de una decisión al respecto. La decisión final podría depender de factores regulatorios y de la percepción del mercado.

Pero hay un detalle: el objetivo de SpaceX no es solo la valoración. La compañía busca reforzar su imagen como motor de innovación y su capacidad para financiar proyectos ambiciosos como Starlink Mobile, que ya aspira a tener 2.000 millones de clientes de telefonía. La cifra habla por sí sola: la expansión de Starlink es un claro indicador del potencial de crecimiento de la empresa.

La decisión de SpaceX, si se materializa, no solo transformará el mercado tecnológico, sino que también validará la apuesta de Musk por la exploración espacial y la conectividad global. Una apuesta que, a pesar de los desafíos, ha demostrado ser enormemente rentable.