Tech billionaires invaden la pasarela: ¿poder o simple exhibicionismo?
El desfile de Prada Otoño/Invierno 2026 se convirtió en el último frente de una batalla silenciosa: la conquista de la moda por parte de los magnates tecnológicos. Mark Zuckerberg, Priscilla Chan, Jeff Bezos y Laura Sánchez-Bezos, figuras que hasta hace poco parecían ajenas al universo del diseño, ahora ocupan las primeras filas y financian los eventos más exclusivos. Pero, ¿qué impulsa esta irrupción, y qué significa para el futuro de una industria históricamente ligada a la élite?
El ascenso de los 'tech bros' a la alta costura
Durante años, la moda fue territorio exclusivo de LVMH, Kering y celebridades. Ahora, con la creciente influencia de las redes sociales y la necesidad de crear una marca personal, los multimillonarios de la tecnología han entrado en escena. La indiferencia de Steve Jobs, con su icónico cuello de tortuga y jeans, parece un recuerdo lejano. Hoy, incluso ellos parecen ceder a la presión de proyectar una imagen cuidada y, lo que es más importante, visible.
La presencia de Bezos, con su portada en Vogue y su generoso apoyo a la Met Gala, no es casualidad. Anna Wintour, directora de la revista, ha defendido su participación, pero la persistencia de rumores sobre una posible adquisición de Condé Nast añade una capa más de intriga a esta relación.

Más allá de la imagen: el poder simbólico de la moda
Louis Pisano, periodista de moda, apunta a un motivo fundamental: el poder. “La moda ha estado siempre ligada a la élite, a quienes consumen, financian y promueven”. Pero la ecuación ha cambiado. Las redes sociales han acelerado la necesidad de construir una marca personal, y la moda, con su aura de exclusividad, se ha convertido en la herramienta perfecta para lograrlo.
Joshua Graham, editor de moda de Rolling Stone UK, lo compara con la película