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Trump anuncia fin pronto de la guerra en irán y planes para controlar el precio del petróleo

Donald Trump asegura que la guerra con Irán concluirá "muy pronto" y revela un plan para estabilizar los precios del petróleo, que han experimentado fluctuaciones dramáticas en los últimos días. La declaración, realizada en su resort de Doral, Florida, llega en medio de crecientes presiones económicas y políticas.

La casa blanca busca aliviar la presión sobre los mercados

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El presidente estadounidense anunció la suspensión de sanciones petroleras y la implementación de la escolta de la Marina de EE.UU. para los petroleros en el Estrecho de Ormuz. Estas medidas buscan, según Trump, “mantener bajos los precios del petróleo”, que él atribuye a una “subida artificial” provocada por el conflicto.

“Estamos aplastando al enemigo con una demostración abrumadora de habilidad técnica y fuerza militar”, declaró Trump a legisladores republicanos. Afirmó que Estados Unidos ha alcanzado 5.000 objetivos en Irán, reduciendo la capacidad de misiles del país a un 10% y disminuyendo los lanzamientos de drones en un 83%. Los objetivos militares estadounidenses, según sus palabras, están “prácticamente cumplidos”.

Sin embargo, Trump reconoció la incertidumbre sobre el liderazgo en Teherán y advirtió que no cederá hasta lograr una “victoria definitiva”. A pesar de haber hundido más de 50 buques iraníes, el presidente no descartó bombardear instalaciones de producción de electricidad si el conflicto se prolonga. “Ya hemos ganado en muchos sentidos, pero no lo suficiente”, enfatizó.

La conversación telefónica con el presidente ruso, Vladimir Putin, el lunes por la mañana, fue mencionada como parte de la estrategia para abordar la situación. Rusia, por su parte, enfrenta sanciones internacionales debido a su intervención en Ucrania, lo que complica aún más el panorama energético global.

Mientras Trump promete una victoria total, las implicaciones económicas y políticas de una guerra prolongada se hacen cada vez más evidentes. La promesa de controlar los precios del petróleo se enfrenta a la realidad de un conflicto que continúa generando incertidumbre en los mercados. La cifra habla por sí sola: el temor a una escalada podría desestabilizar aún más la economía mundial.

La insistencia de Trump en una resolución rápida resalta una apuesta arriesgada. La estabilidad global, y el bolsillo de los consumidores, dependen de que sus planes se materialicen.