Ue da fin a la obsolescencia programada: reparar tu móvil será tan fácil como cambiar la bombilla
La Unión Europea ha dado un golpe de timón a la industria tecnológica, anunciando una medida que podría cambiar radicalmente la forma en que compramos y utilizamos nuestros smartphones. Se acabaron los móviles que, tras unos años, dejan de funcionar o se vuelven inutilizables, obligándonos a desecharlos y comprar uno nuevo. La nueva normativa, efectiva a partir de 2027, obligará a los fabricantes a facilitar la reparación de los dispositivos.

El fin de la ‘caja negra’
Durante años, la obsolescencia programada ha sido un problema latente en el sector. Las baterías, selladas de forma irrompible y con una vida útil limitada, se han convertido en el principal detonante de la sustitución forzosa de los terminales. Desde Samsung Galaxy S26 hasta iPhones 17, la autonomía se degradaba progresivamente, convirtiendo el teléfono en un objeto obsoleto antes de lo previsto. La imposibilidad de reemplazar la batería, y las consiguientes reparaciones complejas, obligaba a muchos usuarios a desechar sus dispositivos, incluso cuando aún tenían potencial.
La respuesta de la Unión Europea ha sido firme: a partir de 2027, los smartphones deberán ser fácilmente desmontables y permitir la sustitución de la batería por el usuario final. El Artículo 11 del Reglamento (UE) 2023/1542 deja claro: