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Vacas con ia: nueva zelanda revoluciona la ganadería con collares solares

La imagen del pastor guiando a su rebaño con un perro es un cliché del campo. En Nueva Zelanda, ese cliché está siendo reemplazado por algo mucho más tecnológico: vacas que se autogestionan gracias a collares inteligentes impulsados por inteligenciaartificial y energía solar. Halter, una startup neozelandesa, está transformando la ganadería en uno de los terrenos más desafiantes del planeta: sus montañas escarpadas.

Un problema ancestral: el ganado inaccesible

La geografía de Nueva Zelanda, con sus imponentes cadenas montañosas, ha hecho que la gestión del ganado vacuno sea una tarea ardua y costosa. Los mejores pastos, esos que garantizan la productividad, suelen estar en zonas de difícil acceso para vehículos o incluso para caballos y perros. Tradicionalmente, muchos ganaderos optaban por dejar a las vacas a su suerte, perdiendo oportunidades de optimizar la producción y comprometiendo la salud del animal.

Halter: el collar que dirige y cuida

Halter: el collar que dirige y cuida

La solución de Halter es tan sencilla como ingeniosa: un collar solar inteligente que, gracias a la IA, es capaz de guiar a cada vaca individualmente. No se trata solo de dirigir al ganado; el dispositivo, que se alimenta con energía solar, funciona como un vallado virtual, monitoriza la salud del animal a través de sensores que detectan, por ejemplo, fiebre o comportamientos anómalos, y envía alertas al granjero. La compañía ya acumula más de un millón de collares en Nueva Zelanda, Australia y Estados Unidos, y tiene como objetivo expandirse a Europa.

5.000 Millones de horas de datos: la ia aprende del rebaño

5.000 Millones de horas de datos: la ia aprende del rebaño

La clave del éxito de Halter reside en la enorme cantidad de datos que ha recopilado a lo largo de nueve años. Con 5.000 millones de horas de datos de más de un millón de vacas, la IA ha sido entrenada para identificar patrones de comportamiento asociados a enfermedades y para predecir el mejor momento para la reproducción. Pero la función más llamativa es, sin duda, el vallado virtual. A través de una aplicación, el granjero define un área delimitada en un mapa satelital. Cuando una vaca se acerca a esta zona, el collar emite un pitido y una vibración, similar a la alerta de aparcamiento de un coche, para redirigirla.

¿Más rentable que un pastor?

¿Más rentable que un pastor?

El sistema promete un aumento de ingresos entre el 20% y el 30% para los granjeros, optimizando el uso de los pastos y reduciendo las pérdidas por enfermedad o lesiones. Además, elimina la necesidad de vallados físicos, perros y vehículos todo terreno, lo que supone un ahorro considerable. La cifra habla por sí sola: Halter permite a los ganaderos “conducir” a sus vacas como si estuvieran jugando a un videojuego, guiándolas hacia las zonas con más pastos gracias a la información proporcionada por satélite.