Víctima de epstein demanda a eeuu y google por filtración de datos
Una mujer que afirma haber sido víctima de abusos sexuales por Jeffrey Epstein ha presentado una demanda contra el gobierno estadounidense y Google, acusándolos de una grave vulneración de la privacidad de las víctimas.

La demanda alega una negligencia grave en la protección de datos
El recurso, presentado como demanda colectiva, sostiene que el Departamento de Justicia, al publicar millones de páginas de documentos relacionados con Epstein bajo la Ley de Transparencia de Archivos, incumplió la normativa al no eliminar la información de identificación personal de las supervivientes. Nombres, números de teléfono, direcciones de correo electrónico y fotografías de presuntas víctimas quedaron expuestos.
Los abogados de la demandante, identificada como Jane Doe 1, argumentan que esta omisión representa un «desprecio atroz» por la privacidad de las víctimas, resultado de protocolos de revisión deficientes. La demanda destaca que la priorización de la rapidez en la divulgación pública sobre la seguridad de las supervivientes creó un escenario donde la filtración de datos personales se volvió casi previsible.
El exsecretario del Tesoro Larry Summers, con vínculos previos a Epstein, dimitió de su cargo en OpenAI, un movimiento que ha generado controversia. La acusación se centra en la funcionalidad de búsqueda por IA de Google, que, tras la publicación de los documentos, indexó y almacenó en caché información personal, permitiendo a cualquier persona contactar con las víctimas. Las búsquedas combinando nombres de supervivientes con términos como «Epstein» o «víctima» generaban contenido en la IA que revelaba información sensible.
A pesar de la solicitud de Google para eliminar referencias a Jane Doe 1, la compañía no ha actuado, negándose a desindexar o bloquear el acceso a los materiales. La demanda alega que el Departamento de Justicia vulneró la Ley de Privacidad de 1974 y que Google infringió la legislación civil de California por negligencia, invasión de la privacidad y prácticas empresariales ilícitas. La orden solicitada busca la eliminación de la información personal, además de daños y perjuicios.
Este caso plantea serias interrogantes sobre la responsabilidad de las instituciones y las grandes tecnológicas en la protección de datos sensibles. La reciente aprobación en Europa de medidas para vetar las 'deepfakes' sexuales y limitar el uso de la IA en empresas, podría ser una respuesta a este tipo de situaciones. La demanda de Jane Doe 1 podría sentar un precedente legal importante en la lucha por la privacidad en la era digital.
La cifra habla por sí sola: se estima que los documentos filtrados contienen información de miles de personas, muchas de ellas supervivientes de abusos.
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