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Wall street se tambalea: el petróleo irání es la clave.

La incertidumbre reina en los mercados financieros. Los futuros de Wall Street mostraron un retroceso el martes, un contrapunto al rebote de la sesión previa, mientras la moderación en los precios del petróleo contenía las temores de una estanflación en Estados Unidos.

El petróleo, un respiro para los inversores

El petróleo, un respiro para los inversores

El descenso en el precio del crudo, impulsado por las declaraciones del presidente Donald Trump sobre una posible resolución a la guerra en Irán, supone una pausa en la escalada de precios que había preocupado a los analistas. Este escenario, que contrasta con las declaraciones previas de la administración, ha generado una cautela en la Casa Blanca ante el impacto económico de un petróleo más caro.

El Dow Jones cerró con una caída del 0,06 %, el S&P 500 retrocedió un 0,04 % y el Nasdaq 100 se mantuvo prácticamente estable. En Europa, la situación fue más animada. El Euro Stoxx 50 avanzó un 2,4 % y el Stoxx Europe 600 ganó un 2 %. El Ibex 35, en Madrid, lideró las ganancias con un 2,7 %, seguido por el FTSE MIB italiano (+2,51 %) y el Dax alemán (+2,32 %). París también experimentó un repunte, con el Cac 40 subiendo un 1,73 %, mientras que el FTSE 100 de Londres avanzó un 1,57 %.

La caída del petróleo, que registró su mayor descenso en marzo hasta la fecha, no es una garantía de estabilidad. La guerra en Irán sigue siendo una variable de riesgo, y cualquier cambio repentino podría reavivar las tensiones en el mercado energético.

Los mercados ahora observan con atención la evolución de las negociaciones diplomáticas y las posibles consecuencias económicas del conflicto. La volatilidad, lejos de desaparecer, podría intensificarse en las próximas semanas. El clima de incertidumbre, paradójicamente, ha impulsado la búsqueda de refugio en activos más seguros.

La cifra habla por sí sola: la caída del barril de Brent, que se situó por debajo de los 85 dólares, refleja la esperanza de una resolución, pero también la fragilidad de la recuperación económica global.

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